A propósito de un logro: el embarazo , con óvulos propios, en una mujer con menopausia

Recientemente hemos sido conocedores de esta noticia tan impactante por diversos medios.

Se trata de una técnica quirúrgica que ha permitido a una paciente gestar cuando ya había entrado en menopausia. Esto significa que sus ovarios habían dejado de ovular y, en algunos casos, incluso, de tener actividad hormonal. Los ovarios,  además, son los principales encargados de la producción de estrógenos en las mujeres.

Personalmente, tuve la oportunidad de asistir a unas jornadas quirúrgicas prácticas donde el Dr Fábregues, del Hospital Clinic de Barcelona, y la Dra Ferreri, nos explicaron de primera mano su estudio y técnica empleada.

Cabe contextualizar que el procedimiento se empleó únicamente en mujeres con un diagnóstico de menopausia precoz. Esta característica es importante puesto que se trata de mujeres jóvenes –menores de 40 años– que han experimentado un adelanto en la menopausia, también conocido como insuficiencia ovárica precoz.

La edad de las pacientes oscilaba en torno a 33 años y, en el caso de la paciente que logró embarazo, era de 32 años.

Para ello, las pacientes realizan un tratamiento previo de uno a dos meses con hormonas, y se someten a una cirugía laparoscópica –mínimamente invasiva– para extirpar tejido la corteza ovárica y activarlo mediante fragmentación. El mismo tejido se reimplanta en el ovario contralateral o en la cavidad pélvica próxima. Posteriormente se realiza una estimulación ovárica, como en un tratamiento de fecundación in vitro.

El avance radica, con respecto al grupo japonés del Dr. Kawamura –quien había aplicado una técnica de activación en dos procesos quirúrgicos y con fármacos de cultivo celular– en que se trata de un único acto quirúrgico sin cultivo celular.

De las doce pacientes sometidas a la intervención, se consiguió reinstaurar actividad hormonal en 95 % de los casos.  Una de ellas logró además un embarazo, lo que supone un  8% de tasa de embarazo.

En la literatura médica se describe entre un 5-10% de posibilidades de gestación en este grupo de pacientes y un 1.5% en los ensayos controlados.

Al tratarse de un número reducido de pacientes es necesario hacer más estudios y comparar este nuevo tratamiento con estimulaciones ováricas similares, sin cirugía de fragmentación ovárica.

De momento se trata, por tanto, de una técnica experimental; pero podría suponer un avance en futuros tratamientos.

Felicitamos al equipo del Dr. Fabregues por su logro.

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